Que rima con cinco. Los seis cinco años de vida de este blog.
Últimamente, sin embargo, no ha estado muy bien de salud el pobre. Conste que no se ha puesto enfermo como el vaquitófilo, que ha pillado una venérea y se le han hinchado los huevecillos. Amén de perder el favor de las vacas... a la ausencia de cabecera me remito.
Con venéreas y sin vacas, el vaqui persigue a las jacas...
Bueno, que me despisto.
El caso es que tengo un plan. No muy bueno, pero qué se le va a hacer. Le echaré valor y tesón, cual Gordon Freeman en mitad del reactor nuclear del Complejo Lambda. Claro que él iba armado con un doctorado en física teórica por el MIT, un arsenal de armas que no cabría en un saco grande de los de arpillera, y un traje HEV de última generación. Eso sí, sin casco protector, que ya sabemos todos que la cabeza es lo que menos necesita un doctor en física teórica que trata de sobrevivir a su persecución por parte de todo bicho viviente terráqueo y extraterrestre.
Este blog tendrá que reflotar algún día. Y algún día volveré a reunir tiempo y experiencias intrascendentes interesantes para ello.









